Ke Personajes, Ráfaga, Nacho, Bacilos y Yami Safdie protagonizaron una noche que confirma la madurez de un festival nacido de la resiliencia y convertido en referencia musical en Canarias
Cinco años después de su primera edición, el ResisTIME ya no necesita presentación. Lo que nació como un espacio de encuentro y reconstrucción para La Palma es hoy un festival capaz de atraer a 6.000 personas y de traer a la isla algunos de los nombres más potentes de la música latina del momento. El Campo de Fútbol de El Paso fue el escenario de una noche que recorrió décadas y estilos con canciones nacidas en Argentina, Colombia o Venezuela que el público palmero ya siente como propias.

Tay de León abrió la noche con un DJ set cargado de clásicos que fue calentando un recinto que ya olía a fiesta desde el principio.


Bacilos tomó el relevo con su mezcla característica de pop y ritmos caribeños, rompiendo el hielo en el escenario con canciones que llevan décadas en la memoria colectiva de quienes crecieron escuchando música latina.


Yami Safdie aportó la nota más delicada e íntima de la noche, con una propuesta que contrastó con el ritmo de la velada y conectó de forma especial con una parte del público que la sigue desde sus primeros pasos en la escena.


Ráfaga llegó para poner a bailar al recinto entero. Uno de los sonidos orquestales más reconocibles de Latinoamérica, con décadas de trayectoria y un repertorio que el público conoce de memoria, letra por letra y paso por paso.


Y llegó Ke Personajes para protagonizar uno de los momentos más multitudinarios de la noche. El fenómeno argentino que ha devuelto la cumbia al primer plano internacional regresó a La Palma cumpliendo la promesa de volver tras agotar entradas en Tazacorte el pasado septiembre. La banda tiene además un vínculo especial con la isla: grabaron en Puerto Naos parte del videoclip de "Se hace difícil", proyectando a La Palma ante millones de seguidores en todo el mundo. El reencuentro con el público palmero fue exactamente lo que todos esperaban.


Nacho cerró ya de madrugada con los himnos que construyeron la historia del dúo Chino & Nacho, un repaso al reggaetón que sentó las bases del género y que hizo que el recinto se viniera abajo en cada estribillo.
Más allá de la música, esta quinta edición sorprendió con el "Cuartito de Aperos", una instalación escenográfica inspirada en la arquitectura rural canaria, con tejado a cuatro aguas, fachada de piedra y objetos de la vida tradicional de las islas, que se convirtió en uno de los rincones más fotografiados de la noche. El festival organizó además una recaudación solidaria junto a Yo Soy Venezolana – Mujeres Migrantes en Acción, para contribuir a paliar los efectos del terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio, sumando a la celebración un gesto de solidaridad con una comunidad que, como muchos de los artistas de la noche, ha hecho de la música un puente entre ambas orillas del Atlántico.

El ResisTIME es una producción de T-Rec y El Time Eventos, con la colaboración del Ayuntamiento de El Paso, el Cabildo de La Palma y el patrocinio de Islas Canarias Latitud de Vida y el Gobierno de Canarias.