Los romeros partieron desde San Antonio entre chipi-chipi, música, vino y gofio, con el Barco Tradicional de Tegueste como invitado especial
La amenaza de suspensión por lluvia sobrevoló hasta última hora la XIV Romería del Socorro, pero la organización dio finalmente luz verde tras comprobar que las condiciones eran seguras. Y la fiesta, como cada año, no defraudó: la Romería volvió a reunir a tanta gente como en ediciones anteriores, saliendo del casco de San Antonio por el camino del Tonolero rumbo a la Ermita del Socorro.


A mitad de camino, la lluvia reapareció, pero lejos de deslucir la jornada, se convirtió en parte de la fiesta: calor, lluvia, música, vino y comida típica se mezclaron entre los romeros, que se fueron sumando al recorrido a medida que este avanzaba hacia El Socorro, donde la fiesta seguía su curso.


Uno de los momentos más celebrados fue la presencia del Barco Tradicional de Tegueste, presente en la Romería por el hermanamiento entre ambas fiestas. También destacó el papel de la Agrupación de Bailarines de El Norte, de El Hierro, de las primeras en salir a animar el recorrido pese al agua, como diciéndole al resto de participantes que, si ellos se mojaban, se mojaba todo el mundo.


A la llegada, los distintos grupos folclóricos entraron en la Ermita, donde bailaron y realizaron la ofrenda a la Virgen del Socorro. La noche continuó con el resto del programa previsto y se cerró, ya de madrugada, con el II Auto Mariano de la Iconografía de la Virgen del Socorro y la aparición del Gato Belial.


Esta actividad se enmarca en las Fiestas en Honor a Nuestra Señora del Socorro 2026, organizadas por la Asociación de Vecinos de El Socorro en colaboración con el Ayuntamiento de Breña Baja, el Ayuntamiento de Breña Alta y el Cabildo de La Palma.
