Ann Lee sorprendió intacta, La Línea se convirtió en el alma de la fiesta y un apagón durante la actuación de José AM se transformó en otro de los momentos de la noche, en una jornada que combinó nostalgia, música y cultura popular de los años 90
Novéntate colgó el cartel de sold out y llenó hasta su máxima capacidad el Parque Antonio Gómez Felipe, aunque el público fue llegando poco a poco a lo largo de la tarde. Entre puesto y puesto de la Gastrozona –que estaba para chuparse los dedos– no fue raro ver a padres enseñando a sus hijos los artefactos propios de los 90, para sorpresa de los más pequeños, mientras la zona de videojuegos demostraba que lo bueno no caduca, atrapando por igual a grandes y pequeños.


El escenario lo abrió, muy temprano, Arístides Moreno, que con la plaza todavía a medio llenar aprovechó para ofrecer un concierto más íntimo, casi de calentamiento. A partir de ahí, los DJ's Felipe y Gero Gómez fueron alternando con los clásicos de la década, en una mezcla constante de nostalgia y ganas de bailar.


Zapato Veloz devolvió a todos a la infancia con "La Tribu Comanche", "El Tractor Amarillo" y hasta un tren improvisado con el público, y La Línea se convirtió, sin exagerar, en el alma de la fiesta: la gente cantó y bailó de principio a fin con una banda que combinó calidad musical y ese carisma caribeño que se les nota en cada comentario hecho entre canción y canción.


La sorpresa de la noche llegó con Ann Lee, quien después de tantos años sigue sonando exactamente igual y sin esfuerzo aparente, bailando de principio a fin de su actuación. José AM, uno de los nombres más esperados del cartel, sufrió un fallo técnico en pleno subidón que apagó momentáneamente el escenario. El público, lejos de protestar, lo vivió casi como parte del espectáculo, coreando su nombre mientras esperaba a que todo volviera. Y volvió: el propio José AM alargó su actuación para compensar el corte, y se marchó asegurando que ha conectado con la gente de la isla y que volverá.


El cierre fue para Ratpack, con tantas ganas de salir a escena como el público de que no se fueran: la banda respondió con canciones de propina, incluida una a capela con beatboxing de uno de sus miembros, para poner el broche a una noche que confirma por qué este festival se ha convertido en cita obligada para todas las generaciones.


Esta actividad forma parte de Novéntate 2026, con el respaldo del Gobierno de Canarias, a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural; el Cabildo de La Palma, a través de Sodepal; y el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane.



Fotos: Lucía Hernández